Recomendaciones dietéticas para Leo

Los nativos de Leo suelen presentar deficiencia de vitamina A o refinol, que participa en la regeneración y el mantenimiento del epitelio celular. Dicha deficiencia causa problemas de visión, xeroftalmia, queratinización epitelial, hiperqueratosis folicular, úlcera de córnea, infecciones de la piel y de las mucosas, y defectos en la formación dentaria.
Los alimentos ricos en vitamina A son: zanahoria, brócoli, calabaza, aceite de hígado de pescado, manteca, riñón, leche, crema, yema de huevo y margarina fortificada. Otra deficiencia vitamínica que podemos encontrar en Leo es la de vitamina D o calciferol. Esto genera enfermedades como la osteoporosis, y trastornos, como la alteración en el funcionamiento de la paratiroides, entumecimiento de miembros y disminución de la actividad metabólica sobre los alimentos que se ingieren. Puede existir un déficit de yodo. Éste actúa en la síntesis de las hormonas tiroideas, por lo que su deficiencia puede provocar hipotiroidismo. Los síntomas de la falta de yodo son fatiga, frío en las manos y en los pies (causado por una disminución del metabolismo basal), tedio, trastornos neurológicos permanentes en niños, cansancio, rostro hinchado, alteración del pulso y aumento de peso. Los alimentos ricos en yodo son la sal yodada, los crustáceos y mariscos, la gelatina y las algas marinas. Uno de los oligoelementos que puede faltar en Leo es el magnesio, que participa en la formación de huesos y dientes.
Los alimentos ricos en magnesio son las nueces, el cacao, las legumbres, la levadura de cerveza, las algas, los cereales enteros, la soja, los crustáceos y los mariscos. A los leoninos podemos recomendarles que disminuyan el consumo de carnes rojas y aumenten el de carnes blancas, sobre todo la de pescado. Deberán elegir, preferentemente, carnes magras, ya que los leones suelen tener problemas cardiovasculares. Es aconsejable que disminuyan el consumo de grasas animales. También deberían incorporar en su alimentación el salvado de avena y/o de trigo. Al consumirlos, ayudan a su organismo a no metabolizar todo el colesterol que proviene de los alimentos que ingieren, así como también a disminuir la producción de colesterol por parte del hígado. Los Leo, deben elegir leches y quesos descremados y disminuir el consumo de sal. La sal de Leo es el sulfato de magnesio, que se halla en higos, cítricos, manzanas, ciruelas, lechuga, cerezas, pepinos, cebollas y nueces.

 

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